Ayer se clausuró en Cartagena el XIV Congreso Nacional (VI Congreso Hispanoamericano) de Historia de la Construcción, organizado por la Sociedad Española de Historia de la Construcción (SedHC), presidida por Santiago Huerta, la UPCT (Universidad Politécnica de Cartagena) y su Escuela Técnica Superior de Arquitectura y Edificación. Del Comité Científico Nacional del Congreso ha formado parte, una edición más, nuestra socia Esther Redondo, quien presentó la ponencia “Una discusión acerca del uso de bóvedas tabicadas en los pueblos del INC de la vega del Guadalete (Cádiz)” el jueves 9 de abril, en la Sesión E3 dedicada a la “Arquitectura y construcción en el siglo XX en España”.
La comunicación es resultado de una nueva investigación sobre los pueblos de colonización del INC y de las técnicas constructivas “sencillas” que se emplearon en su edificación (especialmente de las bóvedas tabicadas), centrada en esta ocasión en los once núcleos de población de la vega del Guadalete en la provincia de Cádiz (que en la documentación del INC aparece como “Zona Regable del Guadalcacín”).
En la zona del Guadalquivir, las bóvedas tabicadas no eran un sistema constructivo habitual (aunque hubo algunas excepciones, como el pueblo de Esquivel, del arquitecto Alejandro de la Sota). En esta vega del Guadalete se comenzaron construyendo forjados y cubiertas de madera, pero los problemas de conservación de las estructuras con este material (debido a la mala calidad de la madera y al clima cálido y húmedo de la zona) llevaron a plantearse un cambio. En ese contexto aparece una interesante discusión sobre las ventajas (o no) del uso de bóvedas tabicadas. El arquitecto jerezano Manuel Lacasa defendió, desde 1950, el cambio a un sistema de bóvedas tabicadas para las cubiertas, pero el Servicio de Arquitectura del INC se negó en principio a esta solución, alegando mayores precios y complejidad constructiva. Poco a poco se fue imponiendo ese sistema y, hacia 1952, todos los nuevos pueblos que se inician en la zona se cubren con teja sobre bóveda tabicada, mientras que los forjados son de hormigón aligerado.
Esther Redondo también presidió la Sesión H2 dedicada a la “Construcción en fábrica: materiales y técnicas” el viernes 10 de abril. Esa misma tarde, y dentro de la programación general del congreso, se pudieron realizar dos visitas, una a la Catedral de Murcia (sobre cuya capilla de los Vélez centró José Calvo –profesor de la UPCT- su ponencia magistral un día antes) y otra al parque arqueológico urbano de Cartagena.
La foto de grupo en la torre campanario es cortesía de nuestra compañera Rocío Carvajal, quien –junto a Alberto Sanjurjo y Mª del Pilar Pastor– presentó la ponencia “Diseño y construcción de escaleras de caracol en las capillas y salas capitulares hors d’oeuvre en el tardogótico de la península ibérica” en la Sesión D1 dedicada a “Construcción en piedra: bóvedas y escaleras”.


